miércoles, junio 22, 2005

LA ESTRELLA FLAMIGERA

"LA ESTRELLA FLAMIGERA"


Catecismo o Instrucción para el Grado
de Adepto o Aprendiz Filósofo
Sublime y Desconocido
1766


Barón de Tschoudy





P.1 ¿Cuál es el primer objeto de estudio de un Filósofo?
R. La investigación de las operaciones de la Naturaleza.

P.2 ¿Cuál es el fin último de la Naturaleza?
R. Dios, que es también su Principio.

P.3 ¿De dónde provienen todas las cosas?
R. De la sola y única Naturaleza.

P.4 ¿En cuántas regiones está dividida la Naturaleza?
R. En cuatro.

P.5 ¿Cuáles son?
R. Lo seco, lo húmedo, lo caliente y lo frío; son las cuatro cualidades elementales de donde derivan todas las cosas.

P.6 ¿Cómo se diferencia la Naturaleza?
R. En macho y hembra.

P.7 ¿A qué es comparable?
R. Al Mercurio

P.8 ¿Cómo definiríais la Naturaleza?
R. No es visible, aunque opera visiblemente, pues es un espíritu volátil que actúa en los cuerpos, y que está animado por el espíritu universal, que conocemos en Masonería bajo el respetable emblema de la Estrella Flamígera.

P.9 ¿Qué representa?
R. El soplo divino, el fuego central y universal, que vivifica todo lo que existe.

P.10 ¿Qué cualidades deben poseer los estudiosos de la Naturaleza?
R. Deben ser como es la Naturaleza misma, es decir, sinceros, sencillos, pacientes y constantes; son las características esenciales que distinguen a los buenos Masones, las que se inspiran a los candidatos desde las primeras iniciaciones, preparándoles para adquirir las cualidades necesarias para la clase filosófica.

P.11 ¿A qué deben prestar atención?
R. Los Filósofos deben considerar cuidadosamente si lo que se proponen es conforme a la Naturaleza, si es posible y realizable; pues, si quieren hacer algo igual que lo hace la Naturaleza, deben imitarla en todos los detalles.

P.12 ¿Qué método debe seguirse para producir algo más perfecto que lo producido por la Naturaleza misma?
R. Se debe examinar en qué y por qué medio es mejorable; y se hallará que siempre lo es por medios similares a los utilizados por la Naturaleza. Por ejemplo, si se desea desarrollar la virtud intrínseca de cualquier metal, deberemos proveernos de una naturaleza metálica similar, y saber diferenciar lo masculino y lo femenino en dicha naturaleza.

P.13 ¿Dónde guarda sus semillas?
R. En los cuatro elementos.

P.14 ¿Con qué puede el Filósofo producir cualquier cosa?
R. Con el germen de dicha cosa, que es el elixir, o la quintaesencia, más preciosa y más útil al artista que la naturaleza misma; antes de que el Filósofo haya obtenido esta semilla o germen, la naturaleza para ayudarle estará presta a realizar su parte.

P.15 ¿Qué es el germen o semilla de cualquier substancia?
R. Es la más completa y más perfecta decocción y digestión de la substancia misma, o más bien es el bálsamo de azufre, que es lo mismo que la humedad radical en los metales.

P.16 ¿Qué engendra a esta semilla o germen?
R. Los cuatro elementos, por la voluntad del Ser Supremo y la imaginación de la naturaleza.

P.17 ¿Cómo operan los cuatro elementos?
R. Por un movimiento continuo y uniforme, cada uno según su cualidad, depositando su semilla en el centro de la tierra, donde es recibida y digerida, para a continuación ser expulsada fuera por las leyes del movimiento.

P.18 ¿Qué entienden los Filósofos por el centro de la tierra?
R. Un cierto lugar vacío que ellos son capaces de concebir, y donde nada permanece en reposo.

P.19 ¿Dónde, entonces, depositan y guardan sus cualidades o semillas los cuatro elementos?
R. En el ex-centro, o el margen entre la circunferencia y el centro, el cual, después que ha absorbido una porción, expulsa el resto fuera, donde se forman los excrementos, escorias, los fuegos, e incluso las piedras de la naturaleza, como la piedra bruta, emblema del primer grado masónico.

P.20 Explicadme esta doctrina con un ejemplo.
R. Tomad una mesa nivelada, y colocad en su centro un vaso lleno de agua; rodead el vaso con substancias de distintos colores, entre otras, y particularmente que haya sal; procurad que cada substancia esté separada convenientemente de las otras, a continuación derramad el agua del vaso, la cual fluirá aquí y allí: se formarán pequeños arroyos, uno encontrará a su paso una substancia de color rojo, y se teñirá de ese color, otro pasará sobre la sal y adquirirá un sabor salino; el agua no modifica los lugares que atraviesa, antes bien las características de esos lugares modifican la naturaleza del agua; del mismo modo la semilla depositada por los cuatro elementos en el centro de la tierra sufre diferentes modificaciones, pues pasa por diferentes lugares, canales o conductos de modo que cada substancia es producida según las cualidades del lugar por el que pasó, y si una semilla llegada a tal lugar encuentra tierra y agua puras, ella misma resultará una substancia pura, lo contrario en caso opuesto.

P.21 ¿Cómo y de qué manera los elementos engendran esta semilla?
R. Para comprender bien esta doctrina hay que observar que dos elementos son densos y pesados, y los otros ligeros, dos secos y dos húmedos, uno extremadamente seco y otro extremadamente húmedo, uno masculino y otro femenino; cada uno tiende a producir substancias similares a ellos mismos en su propia esfera: esos cuatro elementos no reposan nunca, se agitan continuamente uno a otro, y cada uno exhala de sí y por sí mismo la parte más sutil; tienen su lugar de reunión en el centro, y en el centro mismo del Arké, ese servidor de la naturaleza, donde se juntan y mezclan sus semillas, se agitan y finalmente son expulsadas fuera. Se verá y se conocerá este procedimiento de la Naturaleza más detenidamente en los grados sublimes que siguen a este.

P.22 ¿Cuál es la verdadera materia primera de los metales?
R. La primera materia propiamente dicha es de doble esencia; sin embargo la una sin la otra no crean ningún metal; la primera y principal es la humedad del aire, mezclada con un aire caliente, en forma de un agua grasa, que se adhiere a toda substancia, por pura o impura que sea.

P.23 ¿Cómo han llamado los Filósofos a esta humedad?
R. Mercurio.

P.24 ¿Por qué es regido?
R. Por los rayos del Sol y de la Luna.

P.25 ¿Cuál es la segunda materia?
R. El calor de la Tierra, es decir, un calor seco que los Filósofos llaman Azufre.

P.26 ¿Todo el cuerpo material se transforma en semilla?
R. No, solamente una 1/800 parte que está contenida en el centro del cuerpo mismo, como se puede comprobar por ejemplo en el grano de maíz.

P.27 ¿Qué utilidad tiene el cuerpo material para la semilla?
R. La de protegerla de todo excesivo calor, frío, humedad o sequedad y en general contra toda inclemencia dañina.

P.28 El Artista que pretendiera reducir todo el cuerpo material a semilla, suponiendo que pudiera hacerlo, ¿obtendría por ello algún beneficio?
R. Ninguno; por el contrario, su trabajo sería totalmente inútil, pues nada bueno puede ser hecho ignorando los procesos de la naturaleza.

P.29 ¿Qué debe hacer entonces?
R. Es preciso que limpie la materia de todas sus impurezas: pues no hay metal, por puro que sea, que no tenga alguna impureza, unos más o menos que otros.

P.30 ¿Cómo representamos en Masonería la necesidad de esta depuración o purificación?
R. Despojando al candidato a la iniciación del grado de aprendiz de todos sus metales y minerales y despojándole de forma honesta de parte de sus ropas, lo que es análogo a las superfluidades y escorias de las que es preciso despojar a la materia para encontrar la semilla.

P.31 ¿A qué debe prestar la máxima atención el Filósofo?
R. Al fin último de la Naturaleza, y este fin no debe buscarlo en los metales vulgares, porque habiendo salido de las manos de la naturaleza formadora ese fin ya no está en ellos.

P.32 ¿Cuál es la razón de todo esto?
R. Los metales vulgares, especialmente el oro, están absolutamente muertos, mientras que los nuestros por el contrario están vivos y poseen alma.

P.33 ¿Qué es la vida de los metales?
R. No es sino el fuego, cuando se encuentran todavía en la mina.

P.34 ¿Qué es su muerte?
R. Su muerte y su vida son un mismo principio, pues mueren también por el fuego, pero se trata de un fuego de fusión.

P.35 ¿De qué manera son engendrados los metales en las entrañas de la tierra?
R. Una vez que los cuatro elementos han producido su fuerza o virtud en el centro de la tierra y han depositado su semilla, el Arké de la naturaleza, destilándolos, los sublima en la superficie por el calor y la acción de un movimiento continuo.

P.36 El viento, destilándose a través de los poros de la tierra, ¿en qué se transforma?
R. Se transforma en agua de la que nacen todas las cosas, pero se trata sólo de un vapor húmedo, del que se forma el primer principio de toda cosa, y que sirve de materia primera a los Filósofos.

P.37 ¿Cuál es, pues, ese primer principio, empleado por los Niños de la Ciencia como primera materia en la Obra Filosófica?
R. Aquella misma materia, la cual una vez concebida no puede cambiar de forma.

P.38 Saturno, Júpiter, Marte, Venus, el Sol, la Luna, etc., ¿tienen diferentes semillas?
R. Tienen todos una misma semilla; pero dependen del lugar en que se han originado; además la naturaleza realiza su obra de procreación de la plata antes que la del oro, y así con los demás metales.
P.39 ¿Cómo se forma el oro en las entrañas de la tierra?
R. Cuando el vapor del que hemos hablado, es sublimado en el centro de la tierra, y ha pasado por las regiones cálidas y puras, y donde un cierto aceite de Azufre se adhiere a las paredes, entonces este vapor, al que los Filósofos han denominado su Mercurio, se une a ese aceite, se subliman juntos resultando una substancia untuosa, que abandonando el vapor y mezclándose con el aceite va a sublimarse a otras regiones, que han sido purificadas por el vapor indicado y en las que la tierra es más sutil, pura y húmeda; la substancia resultante entonces ocupa los poros de esa tierra y juntándose produce el oro.

P.40 ¿Cómo se engendra Saturno?
R. Dirigiéndose aquel aceite o substancia untuosa a lugares totalmente impuros y fríos.

P.41 ¿Cómo se representa esto en el proceso de iniciación?
R. Por la explicación de la palabra "Profano", que sustituye al nombre de Saturno, pero que aplicamos a todo lo que reside en un lugar impuro y frío, lo que es representado por la alegoría del mundo, del siglo y de sus imperfecciones.

P.42 ¿Cómo representamos la obra y el oro?
R. Con la imagen de un Maestro Arquitecto, al que atribuimos la resplandeciente magnificencia del oro y los metales preciosos.

P.43 ¿Cómo se engendra Venus?
R. Con tierra pura, pero mezclada con Azufre impuro.

P.44 ¿Qué poder tiene el vapor en el centro de la tierra?
R. El de sublimar continuamente lo que es impuro, atrayendo hacia sí lo que es puro.

P.45 ¿Cuál es la semilla de la primera materia de todas las cosas?
R. La primera materia, es decir, la materia de los "principios primeros", nace de la naturaleza sin ayuda de ninguna semilla, es decir, que la naturaleza recibe la materia de los elementos, de la que engendra a continuación la semilla.

P.46 ¿Qué es esa semilla?
R. No es otra cosa que un aire congelado, o un vapor húmedo, que si no es fecundado por un vapor cálido resulta totalmente inútil.

P.47 ¿Cómo se produce la generación de la simiente en el reino metálico?
R. Por la acción del Arké los cuatro elementos en la primera generación de la naturaleza destilan en el centro de la tierra un cierto vapor de agua que es la semilla de los metales y al que se denomina Mercurio, no por su esencia sino a causa de su fluidez y fácil adherencia a cualquier cosa.

P.48 ¿Por qué este vapor es comparado al Azufre?
R. Por su calor interno.

P.49 ¿En qué se transforma la semilla después de la congelación?
R. En el húmedo radical de la materia.

P.50 ¿De qué mercurio debe entenderse que están formados los metales?
R. Del Mercurio de los Filósofos, en modo alguno del mercurio vulgar, cosa que no es posible.

P.51 Por tanto, ¿qué se debe tomar como sujeto de nuestra materia?
R. Se debe tomar la semilla sola o grano fijo, y no el cuerpo entero que se compone de macho y hembra vivos, es decir de mercurio.

P.52 ¿Qué operación sigue a continuación?
R. Debe conjuntárseles, a fin de que puedan formar una semilla de la que lleguen a procrear un fruto de su misma naturaleza.

P.53 ¿Qué espera el Artista de esta operación?
R. No espera otra cosa sino separar lo sutil de lo espeso.

P.54 ¿A qué se reduce todo el trabajo filosófico?
R. A hacer de uno dos y de dos uno, nada más.

P.55 ¿Hay en la Masonería alguna analogía que indique esta operación?
R. Basta a cualquier espíritu sensible reflexionar sobre el simbolismo del misterioso número TRES, sobre el que se basa toda la ciencia masónica.

P.56 ¿Dónde se encuentra la semilla y la vida de los metales y los minerales?
R. La semilla de los minerales es propiamente el agua que se encuentra en el centro y en el corazón del mineral.

P.57 ¿Cómo opera la naturaleza con la ayuda del arte?
R. Toda semilla, sea cual sea, no tiene ningún valor si por medio del arte o por vía natural no es colocada en una matriz conveniente, donde recibirá la vida pudriendo la semilla y congelando el grano fijo.

P.58 ¿Cómo es alimentada y conservada la semilla?
R. Por el calor del cuerpo.

P.59 ¿Cómo actúa el Artista en el reino mineral?
R. Acaba lo que la naturaleza no ha podido consumar a causa de la crudeza del aire, el cual ha tapado los poros de cada cuerpo, no en las profundidades de la tierra sino en la superficie.

P.60 ¿Qué correspondencia existe entre los metales?
R. Para entender esta correspondencia hay que considerar la posición de los planetas y saber que Saturno es el más alejado de todos, a éste le sigue Júpiter, después Marte, el Sol, Venus, Mercurio y por fin la Luna. Hay que considerar que las virtudes de los planetas no ascienden, sino que descienden y la experiencia nos enseña que Marte se convierte fácilmente en Venus y no Venus en Marte, Júpiter se transmuta a su vez en Mercurio; porque Júpiter está más alto que Mercurio, que es el segundo en el firmamento, y Saturno el que más alto se encuentra; la Luna la más baja; el Sol se mezcla con todos, pero no es mejorado nunca por los inferiores. Se ve claramente que hay una correspondencia entre Saturno y la Luna, en medio de los cuales se encuentra el Sol; en todas estas transformaciones el Filósofo debe procurar administrar el Sol.



P.61 ¿Cuándo los Filósofos hablan del oro o de la plata, de dónde los extraen, se refieren al oro o la plata vulgares?
R. No, porque el oro y la plata vulgares están muertos, mientras que a los que ellos se refieren están llenos de vida.

P.62 ¿Cual es el objeto de la búsqueda de los Masones?
R. El conocimiento del arte de perfeccionar lo que la naturaleza ha dejado imperfecto en el género humano y alcanzar el tesoro de la verdadera moral.

P.63 ¿Cuál es el objeto de la búsqueda de los Filósofos?
R. El conocimiento del arte de perfeccionar lo que la naturaleza ha dejado inacabado en el género mineral y llegar a encontrar el tesoro de la piedra filosofal.

P.64 ¿Qué es esa piedra?
R. La piedra filosofal no es otra cosa que el húmedo radical de los elementos, perfectamente purificados y llevados a una total fijación, lo que hace que opere grandes cosas en lo referente a la salud; la vida reside únicamente en el húmedo radical.

P.65 ¿En qué consiste el secreto para hacer esta obra admirable?
R. El secreto consiste en saber transformar de potencia a acto el fuego de la naturaleza que se encuentra en el centro del húmedo radical.

P.66 ¿Qué precauciones hay que tomar para no estropear la obra?
R. Hay que tener gran cuidado en quitar las impurezas de la materia, y no pensar en otra cosa que en el núcleo o centro que contiene toda la virtud del mixto.

P.67 ¿Por qué esta medicina sana todo tipo de enfermedades?
R. Esta medicina tiene la virtud de curar toda clase de enfermedades, no por sus diversas cualidades, sino solamente porque estimula poderosamente el calor natural suavemente, mientras que los otros remedios lo irritan con un movimiento demasiado violento.

P.68 ¿Cómo me podéis probar la autenticidad del arte en relación a la tintura?
R. Esta autenticidad se funda primeramente en que la materia física es la misma de la que están hechos los metales, a saber, de plata viva, que tiene la facultad de mezclarse con ellos por fusión, una naturaleza abrazando otra naturaleza que le es semejante; en segundo lugar en que los metales imperfectos no son tales más que porque su plata viva o mercurio está crudo, la materia física, que es mercurio maduro y cocido, y un puro fuego, puede comunicarles la madurez y transmutarlos en su naturaleza, después de haber extraído su humedad, es decir su mercurio, que es la única substancia que se transmuta, no siendo el resto sino escorias que son expulsadas en la proyección.

P.69 ¿Qué camino debe seguir el Filósofo para llegar al conocimiento y a la ejecución de la obra física?
R. El mismo que el Gran Arquitecto del Universo empleó en la creación del mundo, observando como se ordenaba el caos.

P.70 ¿Cuál era la materia del caos?
R. No podía ser otra cosa que un vapor húmedo, puesto que sólo había agua entre las substancias creadas, limitado por un límite exterior y que constituía un verdadero molde para recibir las formas.

P.71 Dadme un ejemplo sobre esto último.
R. El ejemplo puede tomarse de las producciones particulares de los mixtos, cuyas semillas empiezan siempre por transformarse en un cierto humor, que es el caos particular, a partir del cual se traza como por irradiación la forma completa de la planta. Por otra parte hay que observar que las Escrituras sólo hacen mención del agua para el sujeto material, sobre el que era llevado el espíritu de Dios, y la luz para la forma universal.

P.72 ¿Qué ventaja puede sacar el Filósofo de esta reflexión, y qué debe observar especialmente en la manera en la que el Ser supremo creó el mundo?
R. En primer lugar debe prestar atención a la materia de la que fue creado el mundo. Comprobará que de esa masa confusa, el soberano Artista comenzó por extraer la luz, que en ese preciso instante, disipó las tinieblas que cubrían la superficie de la tierra, para servir de forma universal a la materia. Comprenderá entonces con facilidad que en la generación de todos los mixtos, se produce una especie de irradiación y una separación de la luz y las tinieblas, en lo que la naturaleza es siempre imitadora de su Creador. El Filósofo comprenderá al mismo tiempo cómo por acción de esta luz se creó el firmamento separador de las aguas superiores e inferiores; el cielo fue adornado con cuerpos luminosos; pero las cosas superiores estaban muy alejadas de las inferiores, por lo que fue necesario crear la Luna, como luminaria intermediaria entre lo alto y lo bajo, la cual tras recibir las influencias celestes, las comunica a la tierra; el Creador reuniendo después las aguas, hizo aparecer lo seco.

P.73 ¿Cuántos cielos existen?
R. En realidad sólo hay uno; a saber, el Firmamento separador de las aguas; sin embargo, se admiten tres: el primero, que se extiende por encima de las nubes, donde las aguas rarificadas se detienen y ascienden hasta las estrellas fijas; es en este espacio donde se encuentran los planetas y las estrellas errantes. El segundo, es el lugar de las estrellas fijas: el tercero, es el lugar de las aguas celestes.

P.74 ¿Por qué la rarificación de las aguas se produce en el primer cielo y no asciende más allá?
R. Porque la naturaleza de las cosas rarificadas es elevarse siempre hacia lo alto, y porque Dios, a través de sus leyes eternas, ha asignado a cada cosa su propia esfera.

P.75 ¿Por qué todo cuerpo celeste gira invariablemente como alrededor de un eje sin desviarse?
R. Esto es consecuencia del primer movimiento que le fue imprimido, de la misma forma que una masa pesada suspendida de un cordel, girará siempre igual, si el movimiento es siempre igual.

P.76 ¿Por qué las aguas superiores no mojan?
R. A causa de su extremo enrarecimiento; un químico sabio puede sacar más provecho de la ciencia de la rarificación que de cualquier otra.

P.77 ¿De qué materia está compuesto el firmamento?
R. El firmamento es propiamente aire, cuya naturaleza es mucho más conveniente para la luz que el agua.

P.78 ¿Después de haber separado las aguas de lo seco y de la tierra, qué hizo el Creador para dar lugar a las generaciones?
R. Creó una luz particular destinada a esta tarea, a la que situó en el fuego central, suavizando este fuego con la humedad del agua y el frío de la tierra, a fin de reprimir su acción y hacer que su calor fuera más conveniente para los designios de su Autor.

P.79 ¿Cuál es la acción de este fuego central?
R. Agita continuamente la materia húmeda que le es más próxima, extrayendo un vapor que es el mercurio de la naturaleza y de la primera materia de los tres reinos.

P.80 ¿Cómo se forma el Azufre de la naturaleza?
R. Por la doble acción o más bien reacción de este fuego central sobre el vapor mercurial.

P.81 ¿Cómo se hace la sal marina?
R. Se forma por la acción de ese mismo fuego sobre la humedad acuosa; entonces la humedad del aire que está encerrada es exhalada.

P.82 ¿Qué debe hacer un Filósofo verdaderamente sabio, una vez ha comprendido el fundamento y el orden que observa el Gran Arquitecto Del Universo para la construcción de todo lo que existe en la naturaleza?
R. Debe ser, en la medida que pueda, un imitador fiel de su creador; en su obra física, debe hacer su caos tal como fue hecho al principio; separando la luz de las tinieblas; crear su firmamento separando las aguas superiores de las inferiores, y cumplir perfectamente, siguiendo el camino indicado, toda la obra de la creación.

P.83 ¿Con qué realiza esta gran y sublime operación?
R. Con un sólo corpúsculo o pequeño cuerpo, que no contiene, por así decir, más que heces, escorias, abominaciones, pero del que se extrae UNA CIERTA HUMEDAD TENEBROSA Y MERCURIAL, que comprende en sí todo lo que necesita el Filósofo, puesto que no busca más que el VERDADERO MERCURIO.

P.84 ¿De qué mercurio debe servirse, pues, para la obra?
R. De un mercurio que no se encuentra como tal en la tierra, sino que se extrae de los cuerpos, y no se trata en absoluto del mercurio vulgar, como se ha dicho.

P.85 ¿Por qué este último no es adecuado para nuestra obra?
R. El Artista debe saber que el mercurio vulgar no contiene en sí la cantidad suficiente de azufre y, en consecuencia, debe trabajar sobre un cuerpo creado por la naturaleza, en el que ella misma ha juntado el azufre y el mercurio, los cuales el Artista debe separar.

P.86 ¿Qué debe hacer a continuación?
R. Purificarlos y juntarlos de nuevo.

P.87 ¿Cómo denomináis a ese cuerpo?
R. Piedra bruta, o caos, o hylé.

P.88 ¿Se trata de la misma piedra bruta cuyo símbolo caracteriza nuestros primeros grados?
R. Sí, es la misma que los Masones trabajan desbastando, y de la que intentan arrancar las escorias; esta piedra bruta es, por así decir, una parte de aquel primer caos, o masa confusa conocida, pero despreciada por todos.

P.89 Ya que decís que el mercurio es lo único que el Filósofo debe conocer, para no errar, dadme una descripción del mismo.
R. Nuestro mercurio, en lo que respecta a su naturaleza, es doble, fijo y volátil; en lo referente a su movimiento es doble también, pues tiene un movimiento de ascenso y otro de descenso: por el de descenso, atrae la influencia de los planetas, despertando el fuego dormido de la naturaleza, siendo éste su primer trabajo antes de su congelación: por el movimiento de ascenso, se eleva para purificarse, y como esto tiene lugar después de su congelación, es considerado como el húmedo radical de las cosas, que aún bajo las viles escorias no deja de conservar la nobleza de su primer origen.

P.90 ¿Cuántos tipos de humedad existen en cada compuesto?
R. Tres: 1º el elemental, que es el recipiente de los otros elementos; 2º el radical, que es el aceite, o el bálsamo, en el que reside toda la virtud del sujeto; 3º el nutriente, auténtico disolvente de la naturaleza, que excita el fuego interno, dormido, provocando con su humedad la corrupción y la negrura, y conservando y alimentando al sujeto.

P.91 ¿Cuántas clases de mercurio conocen los Filósofos?
R. El mercurio de los Filósofos puede considerarse desde cuatro aspectos; al primero se le llama mercurio de los cuerpos: es precisamente la simiente oculta; al segundo, mercurio de la naturaleza: es el baño o vaso de los Filósofos, también llamado húmedo radical; al tercero, mercurio de los Filósofos, porque se encuentra en su mina: es la esfera de Saturno, su Diana, la verdadera sal de los metales, el que una vez obtenido permite el comienzo de la verdadera obra filosófica; al cuarto se le llama mercurio común, al que no hay que confundir con el vulgar: es el verdadero aire de los Filósofos, la verdadera substancia del agua, el auténtico fuego secreto escondido, llamado FUEGO COMUN, a causa de que es común en todas las minas, siendo de la substancia de los metales de la que extraen su cantidad y cualidad.

P.92 ¿Por qué los masones veneran a los números impares y especialmente al septenario?
R. Porque la naturaleza, que se place en sus propios números, esta satisfecha del misterioso número SIETE, sobre todo respecto a las cosas secundarias, o que dependen del globo lunar; la luna nos permite contemplar un número infinito de alteraciones y vicisitudes que tienen por fundamento el número siete.

P.93 ¿Cuántas operaciones hay en vuestra obra?
R. No hay más que una, que se reduce a la sublimación, que no es otra cosa, según Geber, que la volatilización de la materia seca adherida al propio vaso por medio del fuego.

P.94 ¿Qué precaución se debe tener al leer a los Filósofos herméticos?
R. Hay que tener cuidado de no tomar al pie de la letra lo que dicen: pues la letra mata y el espíritu vivifica.

P.95 ¿Qué libros es conveniente leer para adquirir el conocimiento de nuestra ciencia?
R. Entre los antiguos hay que leer todas las obras de Hermes, después un cierto libro titulado El Pasaje del Mar Rojo, y otro llamado Llegada a la Tierra Prometida. Entre los antiguos, hay que leer sobre todo a Paracelso, y entre otros su Sendero Químico o Manual de Paracelso, que contiene todos los misterios de la física demostrativa y de la más secreta cábala; este libro manuscrito, precioso y original, sólo se encuentra en la biblioteca del Vaticano, pero Sendivogius tuvo la suerte de hacer una copia que ha servido para iluminar a algunos sabios de nuestra Orden. En segundo lugar hay que leer a Ramón Llull, en especial su Vademécum, su diálogo titulado Lignum vitae, su testamento y su codicilo; pero hay que estar en guardia con estas dos últimas obras, pues, como en las de Geber, están llenas de falsas recetas, así como las obras de Arnaldo de Vilanova, aunque su finalidad, aparentemente, sea mostrar la verdad a los ignorantes. En tercer lugar la Turba de los Filósofos, que es una recopilación de antiguos autores, tiene una parte bastante buena aunque hay muchas cosas sin valor. En cuarto lugar, entre los autores de la Edad Media, se deben estimar a Zacarías, Trevisano, Roger Bacon y un cierto anónimo cuyo libro tiene por título: Los Filósofos. Entre los autores modernos se debe prestar atención a Jean Fabre, francés de nacionalidad, y a d´Espagnet, autor de la Física Restituida, aunque a decir verdad, en su libro ha vertido algunos conceptos erróneos.

P.96 ¿Cuándo puede un Filósofo intentar emprender la obra?
R. Cuando conozca bien la teoría de extraer de un cuerpo disuelto por medio de un espíritu crudo, un espíritu digerido, que deberá mezclar de nuevo con el aceite de vida.

P.97 Explicadme esta teoría más claramente.
R. Lo explicaré más claramente: el Filósofo podrá emprender la obra cuando sepa, por medio de un menstruo vegetal unido al mineral, disolver un tercer menstruo esencial, con ellos reunidos deberá purificar la tierra y exaltarla después a la quintaesencia celeste, para formar su rayo sulfuroso, el cual al instante penetra los cuerpos destruyendo sus escorias.

P.98 ¿Cómo enseñamos nosotros, en nuestros elementos masónicos, los rudimentos de esta quintaesencia celeste?
R. Con el símbolo de la Estrella Flamígera, a la que denominamos fuego central y vivificador.

P.99 Los que pretenden servirse del oro vulgar para la simiente, y del mercurio vulgar como disolvente, o de la tierra en la que debe ser sembrado, ¿tienen un conocimiento perfecto de la naturaleza?
R. Verdaderamente no, porque ni uno ni otro tienen en ellos el agente externo; el oro, por haber sido despojado de él en la decocción, y el mercurio porque no lo ha tenido nunca.

P.100 ¿Buscando esta simiente aurífica en otra parte que el oro mismo, no se corre el riesgo de crear una especie de monstruo, puesto que eso parece alejarse de la naturaleza?
R. No cabe duda que en el oro está contenida la simiente aurífica, y de forma más perfecta que en ningún otro cuerpo: pero esta circunstancia no nos obliga a servirnos del oro vulgar, pues esta simiente se encuentra de modo semejante en los demás metales, y no es otra cosa que el gran fijo que la naturaleza ha introducido en la primera congelación del mercurio; todos los metales tienen un mismo origen, y una materia común, como aprenderán en el grado siguiente los que se muestren dignos de recibirlo por su aplicación y asiduo estudio.

P.101 ¿Qué se sigue de esta doctrina?
R. Nos enseña que aunque la simiente sea más perfecta en el oro, sin embargo puede extraerse más fácilmente de otros cuerpos que del oro mismo. La razón es que los otros cuerpos están más abiertos, es decir menos digeridos y su humedad más limitada.

P.102 Dadme un ejemplo tomado de la naturaleza.
R. El oro vulgar es semejante a un fruto, el cual, llegado a su madurez, ha sido separado del árbol, conteniendo en sí una semilla perfecta y digerible; sin embargo, si alguien, para multiplicarla, la deposita en tierra, serán necesarios mucho tiempo, esfuerzos y desvelos para conducirla a la fructificación. Pero si en lugar de esto, se toma un injerto o una rama del mismo árbol y se pone en tierra, se le verá crecer y dar muchos frutos en poco tiempo y sin esfuerzo.

P.103 ¿Al amante de nuestra ciencia le es necesario conocer la forma en que se forman los metales en las entrañas de la tierra para poder realizar su obra?
R. Este conocimiento le es realmente necesario más que ningún otro estudio, y si no se aplica a él buscando imitar a la naturaleza en todos sus aspectos, jamás podrá llegar a hacer nada bueno.

P.104 ¿Cómo forma la naturaleza los metales en las entrañas de la tierra y de qué materia?
R. La naturaleza los crea del azufre y del mercurio y los forma por su doble vapor.

P.105 ¿Qué entendéis por este doble vapor y cómo pueden ser creados los metales por este doble vapor?
R. Para entender bien esta respuesta, hay que saber primero que el vapor mercurial unido al vapor sulfuroso en un lugar subterráneo donde se encuentra un agua salada que le sirve de matriz, da origen primeramente al vitriolo de la naturaleza, en segundo lugar, por la agitación de los elementos, se desprende un nuevo vapor, que no es ni mercurial ni sulfuroso, pero que contiene las dos naturalezas; este vapor se adhiere a la grasa del azufre, se une a él y de su unión se forma una substancia oleaginosa o masa informe; sobre esta masa informe se extiende el vapor originado en los lugares subterráneos, y por la acción del azufre que contiene origina los metales perfectos si el lugar de donde procede y el vapor son puros, e imperfectos si por el contrario, el lugar y el vapor son impuros: se les llama imperfectos, o no perfectos, por no haber recibido su total perfección por la cocción.

P.106 ¿Qué contiene ese vapor?
R. Contiene un espíritu de luz y de fuego, de la naturaleza de los cuerpos celestes, que debe ser considerado como la forma del universo.

P.107 ¿Qué representa ese vapor?
R. Este vapor impregnado del espíritu universal, que no es otra cosa que la verdadera Estrella Flamígera, representa el primer caos, en el que se encontraba contenido todo lo necesario para la creación, es decir la materia y la forma universal.

P.108 ¿Se puede utilizar la plata viva en este proceso?
R. No, pues como ha sido dicho la plata viva no contiene el agente externo.

P.109 ¿Cómo se designa a esto en Masonería?
R. Por la palabra vulgar o profano; designándose con ella a todo sujeto que no pertenece a la obra masónica. Es en este sentido que hay que entender la tonadilla: "Tu que del vulgo estúpido", etc. Es llamado estúpido porque no tiene vida.

P.110 ¿Cuál es la causa de que la plata viva no contenga su agente externo?
R. La causa es que durante la sublimación del doble vapor, la conmoción es tan grande y súbita que hace que se evapore el espíritu o agente, como sucede en la fusión de los metales: de manera que la parte mercurial es privada de su macho o agente sulfuroso, lo que hace que no pueda ser nunca trasmutada en oro por la naturaleza.

P.111 ¿Cuántos tipos de oro distinguen los Filósofos?
Tres: oro astral, oro elemental y oro vulgar.

P.112 ¿Qué es el oro astral?
R. El oro astral tiene su centro en el Sol, el cual lo comunica a través de sus rayos, al mismo tiempo que su luz, a todos los seres que se encuentran en las regiones inferiores: es una substancia ígnea, que recibe continuamente emanaciones de corpúsculos solares que penetran todo lo que es sensitivo, vegetal o mineral.

P.113 ¿Es en este sentido como hay que considerar el Sol pintado en los cuadros de los primeros grados de la Orden?
R. Sin duda: las otras interpretaciones están destinadas a velar al candidato las verdades filosóficas que no debe percibir inmediatamente, y sobre las que debe ejercitar su espíritu y sus meditaciones.

P.114 ¿Qué entendéis por oro elemental?
R. Es la parte más pura y fija de los elementos y de todas las substancias que los componen; de manera que todos los seres sublunares de los tres géneros contienen en su centro una preciosa semilla de este oro elemental.

P.115 ¿Cómo es figurado esto por los masones?
R. Así como el Sol del Cuadro se refiere al oro astral, la Luna se refiere a su influencia sobre todos los cuerpos sublunares que le están subordinados, conteniendo en su centro el grano fijo de oro elemental.

P.116 Explicadme el oro vulgar.
R. Es el metal más bello que podemos encontrar y la naturaleza crear, tan perfecto como inalterable.

P.117 ¿Cómo se encuentra representado esto en los símbolos del Arte Real?
R. En las tres medallas, etc., el triángulo, el compás y las otras joyas o instrumentos representativos que simulan estar hechos de oro.

P.118 ¿De qué tipo de oro es la Piedra de los Filósofos?
R. Es del segundo tipo, la parte más pura de los elementos metálicos después de su purificación, entonces recibe el nombre de oro vivo filosófico.

P.119 ¿Qué significa el número cuatro adoptado por el gran Escocismo de San Andrés de Escocia, complemento de la progresión masónica?
R. El perfecto equilibrio de los cuatro elementos en la Piedra física, y también las cuatro operaciones necesarias para la realización de la obra: coagulación, disolución, combustión y conjunción, las cuales, una vez realizadas según las reglas del Arte, producirán los hijos legítimos del Sol y producirán el Fénix siempre renaciente de sus cenizas.

P.120 ¿Qué es propiamente el oro vivo de los Filósofos?
R. No es otra cosa que el fuego del mercurio, o aquella virtud ígnea contenida en el húmedo radical, a la que ha comunicado la fijeza y la naturaleza del azufre del que ha emanado: el azufre de los Filósofos también es llamado mercurio, dado que toda substancia es mercurial.

P.121 ¿Qué otro nombre dan los Filósofos a su oro vivo?
R. Lo denominan también su azufre vivo, o verdadero fuego, el cual se encuentra contenido en todo cuerpo, y sin el cual ninguno puede subsistir.

P.122 ¿Dónde hay que buscar nuestro oro vivo, o nuestro azufre vivo y verdadero fuego?
R. En la casa del mercurio.

P.123 ¿De qué se alimenta ese fuego?
R. Del aire.

P.124 Dadme una explicación del poder de este fuego.
R. Para explicar esta atracción del fuego interno no se puede encontrar una
comparación mejor que la del rayo, que no es en principio sino una exhalación seca y terrestre, unida a un vapor húmedo, pero que a fuerza de ser exaltado acaba tomando la naturaleza ígnea, agitándose sobre la humedad que le es propia a la que atrae y transmuta en su misma naturaleza, después de lo cual se precipita rápidamente hacia la tierra donde es atraída por una naturaleza fija semejante a la suya.



P.125 ¿Qué debe hacer el Filósofo una vez extraído su mercurio?
R. Debe reducirlo llevándolo de la potencia al acto.

P.126 ¿La naturaleza no puede hacerlo ella misma?
R. No, porque después de la primera sublimación se detiene; de esa materia se engendran los metales.

P.127 ¿Qué entienden los Filósofos por su oro o su plata?
R. Los Filósofos dan el nombre de oro a su azufre y el de plata a su mercurio.

P.128 ¿De dónde los extraen?
R. He visto que los extraen de un cuerpo homogéneo donde se encuentran en abundancia y del que saben extraer al uno y al otro por un medio admirable y totalmente filosófico.

P.129 ¿Una vez realizada esta operación efectivamente, qué deben hacer?
R. Deben hacer su conjunción filosófica con gran cuidado, lo cual no puede ejecutarse más que después de la sublimación del mercurio y su debida preparación.

P.130 ¿En qué momento unís vuestra materia con el oro vivo?
R. En el momento de la amalgama, es decir: en la amalgama se introduce el azufre, para no hacer más que una sola substancia, por la adición de ese azufre los trabajos son abreviados y la tintura aumentada.

P.131 ¿Qué contiene el centro del húmedo radical?
R. El azufre, que se halla cubierto por una dura coraza.

P.132 ¿Qué hay que hacer para aplicarlo a la Gran Obra?
R. Hay que extraerlo de su prisión con gran arte por vía de la putrefacción.

P.133 ¿La naturaleza dispone en sus minas de un menstruo conveniente, propio para disolver y liberar el Azufre?
R. No: a causa de que no tiene más que un movimiento restringido; si pudiera disolver, pudrir y purificar nuevamente el cuerpo metálico, ella misma nos daría la Piedra física, es decir un Azufre exaltado y multiplicado en virtud.

P.134 ¿Cómo me explicaríais con un ejemplo esta doctrina?
R. Comparándolo con un fruto o una semilla, que es de nuevo sembrada en una tierra conveniente para pudrirla y multiplicarla. Pues el Filósofo, que conoce la buena semilla, la extrae de su centro, la pone en la tierra conveniente, después de haberla excitado y preparado, sublimándola de tal manera que su virtud generativa se extiende y se multiplica hasta el infinito.

P.135 ¿En qué consiste entonces el secreto de la semilla?
R. En conocer la tierra que le es propicia.

P.136 ¿Qué entendéis por semilla en la obra de los Filósofos?
R. Entiendo el calor innato, o espíritu específico contenido en el húmedo radical, o la substancia de la plata viva, que es propiamente el esperma de los metales, el cual contiene su semilla.

P.137 ¿Cómo liberaríais al azufre de su prisión?
R. Por la putrefacción.

P.138 ¿Cuál es la tierra de los minerales?
R. Su propio menstruo.

P.139 ¿Qué cuidado debe tener el Filósofo para extraer la porción que desea?
R. Debe tener gran cuidado en purgarlo de sus vapores fétidos y azufres impuros, después de haber extraído la semilla.

P.140 ¿Qué confirmación puede tener el artista de que está en el buen camino al comienzo de su obra?
R. Cuando vea que durante la disolución, el disolvente y la cosa disuelta se transforman juntos en una misma forma y materia.

P.141 ¿Cuántas disoluciones hay en la obra filosófica?
R. Hay tres, número misterioso que por esta razón es respetado por los Masones. La primera corresponde al cuerpo crudo y metálico, por la que es reducido a sus principios de azufre y plata vivos; la segunda corresponde al cuerpo físico; y la tercera a la tierra mineral.

P.142 ¿Cómo, por la primera disolución, es posible reducir un cuerpo metálico en mercurio y después en azufre?
R. Por el fuego interior de la Estrella Flamígera.

P.143 ¿Cómo se realiza esta operación?
R. Extrayendo en primer lugar el mercurio, o vapor de los elementos, y, tras haberlo purificado, utilizándolo para liberar al azufre de sus envolturas, por vía de la corrupción, cuya confirmación es la negrura.

P.144 ¿Cómo se realiza la segunda disolución?
R. Cuando el cuerpo físico se disuelve con las dos substancias anteriores y adquiere la naturaleza celeste.

P.145 ¿Qué nombre dan los Filósofos a la materia en ese momento?
R. Lo llaman su Caos físico (o más exactamente filosófico) y para ellos constituye la verdadera primera materia, que no es propiamente tal hasta su conjunción con el macho, que es el azufre, y con la hembra que es el mercurio, y no de otro modo.

P.146 ¿A qué se refiere la tercera disolución?
R. A la humidificación de la tierra mineral, y está relacionada con la multiplicación.

P.147 ¿En este sentido hay que entender la multiplicación utilizada en los números masónicos?
R. Sí, especialmente la del número tres, para llevarlo a su cubo, por las progresiones conocidas de 3, 9, 27, 81.

P.148 ¿De qué fuego debemos servirnos en nuestra obra?
R. Del fuego del que se sirve la naturaleza.

P.149 ¿Qué poder tiene este fuego?
R. Disuelve todas las cosas que hay en el mundo, pues es el principio de toda disolución y corrupción.

P.150 ¿Por qué se le llama también mercurio?
R. Porque es de naturaleza aérea y de otra naturaleza muy sutil que participa sin embargo del azufre, del que ha limpiado cualquier mancha.

P.151 ¿Dónde se oculta este fuego?
R. En el sujeto del arte.

P.152 ¿Quién puede conocer y activar este fuego?
R. El Sabio sabe construir y purificar este fuego.

P.153 ¿Qué poder y cualidad tiene este fuego?
R. Es muy seco y con un movimiento continuo que no busca sino corromper y llevar las cosas de la potencia al acto; es el que, en fin, se encuentra en las minas de los lugares sólidos, donde circula en forma de vapor sobre la materia disolviéndola.

P.154 ¿Cómo podemos reconocer este fuego?
R. Por las escorias sulfurosas donde está encerrado y por el cuerpo salino del que está revestido.

P.155 ¿Qué necesita este fuego para mejor poder actuar en el género femenino?
R. A causa de su extrema sequedad tiene necesidad de ser humedecido.

P.156 ¿Cuántos fuegos filosóficos existen?
R. Tres; el natural, el no-natural y el contranatural.

P.157 ¿Podéis explicarme estos tres tipos de fuego?
R. El fuego natural es el fuego masculino o agente principal; el no-natural es el femenino, o el disolvente de la naturaleza, que toma la forma de un vapor blanco, el cual se evapora fácilmente cuando está bajo este aspecto, y si no se esta atento es casi imposible aprehenderlo porque, por la sublimación filosófica, se convierte en corporal y resplandeciente; el fuego contranatural es el que corrompe el compuesto y tiene el poder de deshacer lo que la naturaleza ha unido.

P.158 ¿Dónde se encuentra nuestra materia?
R. Se encuentra por todas partes, pero hay que buscarla especialmente en la naturaleza metálica, donde se encuentra más fácilmente que en otros lugares.

P.159 ¿Cuál se debe preferir a las demás?
R. Se debe escoger la más madura, la más limpia y la más simple, pero hay que poner atención especialmente en que la esencia metálica lo sea no sólo en potencia sino también en acto y que posea un brillo metálico.

P.160 ¿Todo está contenido en ese sujeto?
R. Sí, pero es preciso sin embargo ayudar a la naturaleza, a fin de que la obra sea mejor y más fácilmente realizada, y esto por los medios conocidos en los otros Grados.

P.161 ¿Esta materia tiene gran valor?
R. Es vil y no tiene ningún valor en sí, y si algunos dicen que se puede vender, mienten, porque no se puede comprar ni vender puesto que no es útil más que para nuestra obra.

P.162 ¿Qué contiene nuestra materia?
R. Sal, azufre y mercurio.

P.163 ¿Qué operación hay que aprender a realizar?
R. Hay que saber extraer la sal, el azufre y el mercurio uno después de otro.

P.164 ¿Cómo se hace esto?
R. Unicamente por la sublimación.

P.165 ¿Qué se extrae primeramente?
R. El mercurio en forma de vapor blanco.

P.166 ¿Qué viene después?
R. El agua ígnea o azufre.

P.167 ¿Qué hay que hacer inmediatamente después?
R. Hay que disolverlo con la sal purificada, volatilizando primero lo fijo, y a continuación fijando lo volátil en una tierra preciosa, la cual es el verdadero légamo de los Filósofos y de toda perfección.

P.168 ¿Podríais resumir los principios, las formas, las verdades y los símbolos esenciales de la ciencia de los Filósofos, así como el procedimiento metódico de la obra?
R. Mejor que yo, podría explicarlo un antiguo Filósofo, que poseyendo el talento de conversar con las Musas, explica lo que vos me pedís mediante la siguiente Oda.

P.169 ¿A qué hora comienza el Filósofo su trabajo?
R. Al amanecer, pues no debe relajarse en su trabajo.

P.170 ¿Cuándo descansa?
R. Cuando la obra ha llegado a su perfección.

P.171 ¿Cuándo termina su trabajo?
R. A Mediodía en punto; es decir, cuando el Sol se encuentra en el punto más alto de su fuerza y el hijo de este astro en su más brillante esplendor.

P.172 ¿Cuál es el nombre de la magnesia?
R. Vos sabréis si puedo y debo responder a esta pregunta; yo guardo la palabra.

P.173 Dadme la palabra de reconocimiento de los Filósofos.
R. Comenzad y yo os contestaré.

P.174 ¿Sóis aprendiz Filósofo?
R. Mis hermanos y los Sabios así me reconocen.

P.175 ¿Cuál es la edad de un Filósofo?
R. Desde el comienzo de sus investigaciones hasta el de sus descubrimientos: no tiene edad.

Traducción: Julio Pauls


Nota

El barón de Tschoudy (1727-1769) nació posiblemente en Metz (Francia), aunque de una familia de origen suizo. En Metz fue Venerable de la "Logia Antigua". En su Dictionnaire de la Franc-Maçonnerie, D. Ligou nos dice que en 1752, y fruto de un viaje que hizo a Italia, Tschoudy publica dos obras en las que critica abiertamente las condenaciones papales contra la Masonería: L'Etrenne au pape des Franc-Maçons vengés y Le Vatican Vengé. Masón de su tiempo, crea el que fuera llamado "Rito de Tschoudy", o "Rito de la Estrella Flamígera", compuesto, además de los tres primeros grados, del de Rosa-Cruz (4º), del Gran Escocés de la Bóveda Sagrada de Santiago VI (5º), del Gran Escocés de San Andrés de Escocia (7º) y del Caballero del Sol (8º). Otras versiones afirman que esos grados eran el de Escocés de San Andrés (4º), Caballero de Palestina (5º) y Filósofo Desconocido (6º). Algunos de estos grados pasaron a formar parte, años más tarde, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Sus dos obras principales son el Discours historique y sobre todo L'Etoile Flamboyante, que es la que aquí presentamos. En ella se pone de manifiesto el interés del barón de Tschoudy por la Gran Obra alquímica, formando parte de esa corriente de masones del siglo XVIII que consideraba a la Masonería como integrada dentro de la gran Tradición Hermética. Recordaremos en este sentido que en algunos Old Charges se menciona a Hermes, junto a Pitágoras, como las dos columnas de la Masonería. De hecho, para componer este "Catecismo o Instrucción para el grado de Adepto o Aprendiz Filósofo Sublime y Desconocido" el barón de Tschoudy bebió en las fuentes de diversos autores hermético-alquímicos, como los que aparecen en la respuesta a la pregunta 95. Oswald Wirth, en su Le Symbolisme Hermétique dans ses rapports avec l'Alchimie et la Franc-Maçonnerie (en donde existe una versión de esta Instrucción), a este respecto añade que Tschoudy se inspiró principalmente en la obra del Cosmopolita La Nueva Luz Química.